El 16 de septiembre de 2026, el congresista Darrell Issa presentó la American Copyright Protection Act (H.R. 10364), un proyecto de ley que permitiría a los tribunales de EE. UU. ordenar a proveedores de VPN, operadores de internet y resolvedores DNS que bloqueen webs declaradas “webs piratas extranjeras”. Sería la primera ley federal que pone a los VPN en la lista de empresas obligadas a aplicar bloqueos. Lo que más ha llamado la atención: solo afectaría a los VPN con al menos 100.000 usuarios mensuales en EE. UU., así que los VPN gratuitos y los pequeños se quedan fuera.

Si vives en España, la idea te sonará. Aquí LaLiga lleva tiempo empujando bloqueos masivos durante los partidos, con daños colaterales que han tumbado webs legítimas. El proyecto estadounidense va en la misma dirección y mete a los VPN en el lote.

El mecanismo copia los sistemas de bloqueo que ya existen en Europa. Así funcionaría, según TechRadar, TorrentFreak y Tom’s Hardware:

  1. Un titular de derechos pide a un tribunal federal que declare una web “web pirata extranjera”.
  2. El tribunal decide con el criterio de “preponderancia de la prueba”, el listón más bajo del derecho civil estadounidense.
  3. Después, el titular pide una orden de bloqueo contra proveedores concretos: operadores, resolvedores DNS y, por primera vez, VPN.
  4. Antes de señalar a un proveedor, el tribunal debe valorar si el bloqueo es técnicamente viable y eficaz para él.
  5. Los proveedores tienen 14 días para oponerse, y los bloqueos suelen aplicarse en un plazo de 14 a 30 días.
  6. Para contenido “urgente” como el deporte en directo, el tribunal puede acelerar el proceso si la piratería aparece en las 24 horas siguientes a una emisión.

El texto no impone un método de bloqueo: cada proveedor elige el suyo. Y según Gizmodo, una web bloqueada por error podría reclamar hasta 250.000 dólares en daños.

¿Qué VPN se verían afectados?

Solo los “servicios cubiertos”. En el caso de los VPN, los que tengan al menos 100.000 usuarios o suscriptores mensuales en EE. UU., según Gizmodo. Los más pequeños quedan exentos, igual que los servidores DNS raíz, los operadores de dominios de primer nivel y las redes públicas.

En la práctica, el umbral apunta a las grandes marcas de pago: NordVPN, ExpressVPN, Surfshark, Proton VPN, Private Internet Access, CyberGhost y algunas más con mucha clientela en EE. UU. Muchas apps VPN gratuitas están por debajo del umbral o las gestionan empresas fuera de EE. UU. a las que es difícil llegar con una orden judicial.

Laura Tyrylyte, responsable de políticas públicas de NordVPN, dijo a TechRadar que estas medidas apuntan “sobre todo a proveedores de VPN de pago y con buena reputación”, dejando a los VPN gratuitos “prácticamente intactos”. El argumento le conviene, pero no es falso. Empujar a quienes usan VPN de pago auditados hacia apps gratuitas con poca privacidad es un resultado raro para una ley de derechos de autor.

Por qué ahora se incluye a los VPN

No es la primera propuesta de bloqueo de webs en EE. UU. esta década. TorrentFreak recuerda que un borrador de 2025 solo mencionaba a operadores y resolvedores DNS. La versión presentada en septiembre añade a los VPN de forma expresa, siguiendo el ejemplo europeo.

Y ese ejemplo lo conocemos bien. En España, la batalla de LaLiga contra la piratería ha provocado bloqueos masivos de direcciones IP y daños colaterales, con una victoria judicial importante para NordVPN por el camino. En Francia, los tribunales han ordenado a proveedores de VPN bloquear streams deportivos piratas, como contamos en nuestro artículo sobre el tribunal francés y el bloqueo de fútbol. A nivel europeo, un estudio pide retiradas en 30 minutos durante los eventos en directo. Los titulares de derechos han aprendido que un bloqueo en el operador se esquiva fácilmente con un VPN, así que ahora quieren que el VPN también bloquee.

La gran pregunta sin respuesta: ¿quién es un usuario de EE. UU.?

Tom’s Hardware enumera varios escenarios que el texto no aclara. ¿El bloqueo se aplica según dónde esté el servidor VPN o dónde esté el usuario? ¿Un suscriptor estadounidense de viaje por Europa cuenta como usuario de EE. UU.? ¿Y un español que se conecta a un servidor de Nueva York? ¿El tráfico que pasa por un nodo CDN en EE. UU.? ¿Un usuario de Starlink en alta mar?

Que el texto no imponga un método empeora las cosas en vez de mejorarlas. Un VPN prudente podría bloquear una web de la lista para todos sus usuarios en todos sus servidores, por si acaso. Así aparecen los “bloqueos desproporcionados” de los que advierte Tom’s Hardware, y así una ley pensada para la piratería en EE. UU. podría cambiar lo que puede abrir un usuario de VPN en España, México o Argentina.

Qué dicen los críticos

La oposición no tardó. Meredith Rose, de Public Knowledge, dijo a TechRadar que el texto obligaría a los proveedores a interrumpir el tráfico de webs “simplemente acusadas” de infringir derechos de autor. Brandon Butler, de Re:Create, lo ve como una vulneración de las garantías procesales y de la Primera Enmienda.

El listón probatorio bajo y el plazo corto para oponerse son los principales blancos. Un tribunal puede declarar una web “extranjera” y “pirata” con una simple preponderancia de pruebas, y el proveedor tiene dos semanas para reaccionar. Con el deporte en directo, ese margen casi desaparece. Issa no oculta que la velocidad es el objetivo: preguntó si el bloqueo podía hacerse “a la velocidad de la luz”.

¿Quieres comparar todos los VPN uno al lado del otro? Consulta nuestra tabla comparativa completa con puntuaciones en 18 criterios.

En qué punto está

H.R. 10364 es un proyecto de ley, no una ley. Cuando Tom’s Hardware publicó su análisis no tenía copatrocinadores, ni audiencia programada, ni debate en comisión. La mayoría de los textos que se presentan en el Congreso nunca se votan. Pero este tiene un impulsor con peso (Issa es miembro veterano del Comité Judicial de la Cámara, competente en derechos de autor) y el apoyo decidido de las industrias del cine, la televisión y el deporte, que llevan años pidiendo bloqueos de webs en EE. UU.

Además llega cuando los VPN reciben presión desde varios frentes en EE. UU., desde la ley de verificación de edad de Utah, que entró en vigor el 3 de septiembre, hasta la prohibición de VPN que se propone en Míchigan.

Qué señales vigilar

Tres señales indicarían que el proyecto avanza. Primero, copatrocinadores, sobre todo del otro partido, porque la protección de los derechos de autor suele tener apoyo en ambos bandos. Segundo, una audiencia en el Comité Judicial con titulares de derechos y empresas tecnológicas. Tercero, un proyecto gemelo en el Senado. Mientras no aparezca ninguna, H.R. 10364 es una declaración de intenciones y una buena pista de lo que la industria del entretenimiento quiere ahora de los proveedores de VPN.

Qué cambiaría para ti

Si se aprobara tal cual, esto es lo que cambiaría en la práctica:

Para la privacidad y la seguridad, nada. Bloquear una lista de dominios piratas no exige registrar lo que haces. Los VPN ya filtran dominios de malware y phishing; esto sería una lista de bloqueo impuesta por un juez además de eso. El riesgo está en una implementación chapucera, con bloqueos DNS que filtren datos o rompan cosas.

Para el streaming legal, quizá algo. El mayor riesgo es el bloqueo excesivo durante eventos en directo. Las webs bloqueadas por error podrían demandar, pero mientras tanto perderías el acceso. En España ya sabemos cómo es eso los fines de semana de fútbol.

Para la piratería, poco. Las webs piratas cambiarían de dominio, como en Europa. Los usuarios pasarían a VPN gratuitos u offshore que el texto no cubre.

Para elegir VPN, podría aparecer un dilema real. Los proveedores con mejor historial de privacidad serían justo los obligados a bloquear. Eso no debería llevarte a apps gratuitas dudosas, que tienen problemas mucho más graves, como explicamos en nuestra comparativa VPN gratis vs VPN de pago. Si necesitas algo gratis, el plan gratuito de ProtonVPN está auditado y no tiene límite de datos.

Seguiremos este proyecto. De momento no cambia nada para los usuarios de EE. UU., y nada en absoluto para quienes viven en España o Latinoamérica.

Nuestra opinión

La American Copyright Protection Act obligaría a los grandes VPN de pago a aplicar bloqueos de webs piratas ordenados por un juez para los usuarios de EE. UU., y dejaría fuera a los VPN gratuitos y pequeños. Es pronto: sin copatrocinadores, sin audiencia, sin votación. Pero la experiencia europea, empezando por la española, muestra que estas leyes tienden a bloquear de más, y la definición difusa de "usuario de EE. UU." podría afectar a usuarios de VPN mucho más allá de EE. UU. Para vigilar, no para alarmarse.